El herpes genital es una infección de transmisión sexual (ITS) causada habitualmente por el virus del herpes simple tipo 2 (VHS-2). No obstante, el virus del herpes simple tipo 1 (VHS-1), más comúnmente asociado al herpes labial, también puede causar herpes genital.
Ambos tipos pueden transmitirse de una zona a otra del cuerpo, especialmente a través del sexo oral. Por eso, no es raro que el VHS-1 cause herpes genital y el VHS-2, en menor medida, aparezca en la zona labial.
¿Qué debemos saber sobre el herpes?
Vamos a desmontar algunos mitos y a daros información clave para entender cómo funciona el herpes genital:
- El herpes se transmite por contacto piel con piel, no solo por fluidos. Las mucosas (boca, genitales, ano) son más vulnerables, pero el virus también puede entrar a través de piel más gruesa o queratinizada.
- El preservativo ayuda, pero no protege al 100 %. Solo protege si cubre la zona donde está activa la infección, lo que provoca que aún con el preservativo, se pueda transmitir el virus si las lesiones están en zonas no cubiertas.
- El herpes aparece en forma de brotes. La primera vez que el virus entra en el cuerpo suele causar un brote más intenso. Luego se aloja en los ganglios nerviosos y permanece «dormido», reactivándose de vez en cuando en la misma zona o cerca.
- Los brotes se desencadenan por diversos factores cómo bajadas de defensas (por ejemplo, por una gripe), estrés o medicamentos que afectan al sistema inmune.
- Fuera de los brotes, el riesgo de contagio es muy bajo (1%), aunque no desaparece del todo. Algunas personas pueden tener brotes asintomáticos, es decir, sin síntomas visibles, pero aun así pueden contagiar el virus pero no es lo habitual y habría que valorar el caso de manera individualizada.
- No se recomienda hacer pruebas de detección de herpes de forma rutinaria, a menos que haya síntomas u otra razón clínica. Esto se debe a que el diagnóstico no cambia mucho el manejo del virus, y en muchas personas la infección es leve o pasa desapercibida.
- Las pruebas sanguíneas no son muy fiables, las técnicas serológicas para la detección de herpes tienen una sensibilidad (% de casos que detectan) baja y una tasa de resultados falsos positivos (% de pruebas positivas en pacientes que no tienen la infección) alta. La única prueba robusta que hay de herpes, es mediante la técnica PCR usando una muestra de hisopado de una posible lesión.
Lo más importante:
El herpes genital no suele ser una infección grave ni comprometer tu salud general. Es molesto, sí, y aparece en una zona que puede generar incomodidad o vergüenza, pero no pone en riesgo tu vida.
Eso sí, como ocurre con cualquier ITS, tener una aumenta la probabilidad de adquirir otra, por lo que es importante cuidar tu salud sexual, protegerte y consultar con profesionales ante cualquier duda.
Para su diagnóstico, cuando se tienen síntomas compatibles, antes de hacer pruebas, lo mejor es tener una consulta médica con un especialista en ITS. Si el profesional en la consulta tiene alguna duda, se puede hacer una PCR de la lesión para confirmar o descartar el diagnóstico.
En Open House, contamos con médicos especialistas que te asesorarán y diagnosticarán herpes, en muchos casos, incluso sin realizar pruebas. Si en tu caso es necesario, tenemos la opción de realizarte la prueba de PCR que es la más fiable que existe. Si tienes síntomas de herpes o necesitas orientación por parte de un médico especialista, pide tu cita en una de nuestras clínicas o reserva tu consulta médica remota.
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Dra. Julieta Domingorena Córdoba